Libertad de expresión, razón para que te maten en México

41 Asesinatos de Periodistas con Peña Nieto, entre ellos el de Ricardo Monluí de Córdoba

Ciudad de México.- Los siete asesinatos contra periodistas en lo que va de este 2017, como el que ayer ultimó con saña, con doce tiros a Javier Valdez Cárdenas, director del semanario Ríodoce, tienen como común denominador dos elementos en casi todos los casos: que están relacionados a la labor periodística de las víctimas y el contexto de violencia y riesgo de los sitios donde ocurrieron.

Al de Javier se sumó horas después la ejecución de Jonathan Rodríguez, reportero del semanario El Costeño de Autlán, en Jalisco, cuando él y su madre Sonia Córdova, subdirectora del mismo medio, fueran emboscados por hombres armados cuando circulaban en un vehículo. A ella se le reporta grave.

La ejecución de Javier es un crimen de alto perfil, contra la cabeza de un medio joven, independiente, pequeño y tenaz, que se dedicó a investigar, escribir y publicar en libertad las historias que él con un gran oficio, olfato y sensibilidad sabía que debían contarse. Un medio que con 14 años de historia se convirtió en referente mundial sobre la cobertura de tema del narcotráfico en Sinaloa. Algo nada menor.

A Javier Valdez se le recordará siempre por su trabajo en que denunció sin reparo el híbrido entre los poderes del narcotráfico y los poderes económicos. O la complicidad de políticos con ese crimen enquistado en su amada Sinaloa y extendido a todo el país.

Dijo en repetidas ocasiones, que en México no hay libertad de prensa porque  crimen organizado y gobiernos corruptos “imponen el silencio a punta de bala o dinero” y denunció que “el periodismo valiente, digno, responsable, honesto, no tiene sociedad alrededor”.

En febrero pasado, publicó una entrevista con un emisario de Dámaso López Núñez El Licenciado, presunto sucesor de Joaquín El Chapo Guzmán al frente del Cártel de Sinaloa, y quien fue detenido el pasado día 2 de mayo en la Ciudad de México.

Se identificaba como un buscador de historias en “medio de las ruinas” y defensor de los periodistas “que se la están partiendo”.

En el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto han ocurrido 41 asesinatos contra periodistas, principalmente en Veracruz y Oaxaca, de acuerdo a un conteo realizado por ejecentral en 53 meses de la actual administración. Siete en cinco meses. 1.4 por mes, según el cálculo matemático. Un año con una violencia como no se había visto hasta ahora contra el gremio. Un año rojo o negro, como se le quiera nombrar, que aún no llega a su primera mitad.

Y como en ninguna otra ocasión “hay suficientes elementos para considerar que los crímenes fueron por su labor periodística”, precisa un informe reciente de la Sociedad Interamericana de Prensa por los homicidios de Cecilio Pineda en la Tierra Caliente de Guerrero; Ricardo Monluí en Yanga, Veracruz; Miroslava Breach, en Chihuahua; Maximino Rodríguez en Baja California Sur y Filiberto Álvarez en Morelos.

Es un crimen poco común en Culiacán. Allá no mataban periodistas. El caso más cercano ocurrió una década atrás, en 2007, cuando desconocidos arremetieron a balazos contra Oscar Rivera Inzunza, en aquel momento vocero del área de seguridad de los operativos conjuntos contra los cárteles del narcotráfico en Sinaloa.

Aunque Rivera Inzunza se había incorporado al equipo de comunicación del gobierno estatal desde 2005, antes ejerció el periodismo como reportero y jefe de Información del diario Noroeste y fundador de la revista Cambio 21, fue perseguido por un grupo de sicarios y ultimado con al menos 30 disparos de rifles AK-47 y AR-15.

Antes de Oscar hubo otro caso más lejano en Los Mochis y un par de homicidios más contra periodistas en la década de los 80.

Es un ataque contra la libertad de expresión en un lugar en donde la violencia del crimen organizado se palpa y va en aumento. Para Sinaloa fue un día rojo, donde al asesinato de Valdez Cárdenas se sumaron la ejecución de una motociclista acribillado a balazos y el hallazgo de un cuerpo en descomposición en Culiacán y las ejecuciones de dos hombres, al parecer uno de ellos ganadero de Coyotitán, hallados en la caja de una camioneta en Ajoya.

Sin embargo al haber impunidad en prácticamente todos los crímenes contra periodistas en México, se desconocen los motivos exactos del porque fueron ultimados los 41 en lo que va del sexenio y más de 100 desde el año 2000.  (Información de Ejecentral.com)