En Morelos: Violencia gubernamental perredista contra pobladores de Totolapan .

Al Lic. Enrique Peña Nieto
Presidente de la República
Al Lic. Miguel Ángel Osorio Chong
Secretario de Gobernación.

A la opinión pública:

Cinco heridos de gravedad por quemaduras de bombas molotov y contusiones por brutales macanazos que lanzaron los policías del Mando Único del gobierno de Morelos encabezado por el perredista Graco Ramírez Garrido Abreu, y cuatro detenciones, todos ellos vecinos del poblado morelense de Totolapan (Guillermo Vázquez Herrera, Celso Martínez Juárez, Rodrigo Mejía Fuentes y Yutzel Copia Velázquez); además de tres vehículos siniestrados (una camioneta NP 300, modelo 2013 Nissan y dos motocicletas) fue el saldo de la agresión que el pasado viernes por la noche sufrieron cerca de mil 500 habitantes de Totolapan a manos de 400 policías del Mando Único, quienes con gas lacrimógeno, primero, y luego con brutales macanazos, los desalojaron de la plaza municipal en donde protestaban por la necedad de la presidenta municipal, María de Jesús Vital Díaz, de imponer la construcción de un mercado en una zona en que los totolapenses aseguran hay vestigios arqueológicos.
Alrededor de las 10:00 de la mañana del pasado viernes, los elementos del Mando Único se apostaron en Totolapan para evitar que los lugareños protestaran por el inicio de la construcción del mercado en un terreno donde el Instituto de Geofísica de la UNAM realizó un estudio –emitido en marzo pasado y solicitado por alcaldesa y pobladores- en el que certifica que hay dos cavidades que pudieron haber sido hechas por la mano del hombre (túneles) o bien por la naturaleza, por lo que recomienda “programar un pozo exploratorio de comprobación en el centro del área donde se realizó el estudio TRE-3-D con el objeto de definir la anomalía resistiva detectada”.
Ante eso, los pobladores solicitaron que la alcaldesa diera cumplimiento a la recomendación emitida, es decir, que abriera el terreno para ver si hay túneles o no, en el entendido que, de encontrarlos, se construirá un museo y de no haberlos, se comprometieron a aceptar la construcción del mercado; no obstante, quién sabe por qué motivos e intereses económicos, Vital Díaz se ha negado a realizar el pozo exploratorio que daría satisfacción al 95 por ciento de la población y, por tanto, solución definitiva al conflicto.

La Dirección Nacional del Movimiento Antorchista niega rotundamente las acusaciones tanto de Graco Ramírez –a través del secretario de Gobierno, Matías Quiroz- como de la alcaldesa Vital Díaz, también perredista, acerca de que el viernes por la noche militantes de nuestra organización provenientes de Chimalhuacán, Ixtapaluca y Texcoco estaban presentes en Totolapan. También es mentira que los responsables de los hechos violentos sean la dirigente estatal Soledad Solís Córdova quien no estuvo presente en el lugar, o Indalecio Mejía, quien, junto con el párraco de la iglesia del lugar, trató de hacer entrar en razón a la alcaldesa para que retirara al Mando Único del lugar y no se llegara a ningún hecho violento, como ocurrió por su soberbia y terquedad.
Haciendo gala de abuso de poder y prepotencia, el gobernador Graco Ramírez, la alcaldesa María de Jesús Vital Díaz y el Mando Único morelense, son los únicos responsables de la violencia en Totolapan, dado que fueron ellos quienes iniciaron la represión al lanzar gas lacrimógeno y macanear a los cerca de mil 500 lugareños que ahí se encontraban.
Aún más. En su afán de configurar delitos en contra de los líderes antorchistas y “aplicarles todo el peso de la ley”, como declaran, las autoridades perredistas crearon una estrategia para victimizarse: lanzar una bomba molotov contra la casa de la alcaldesa; el video del caso, mediante un buena cantidad de dinero proveniente de las arcas públicas, está difundiéndose a través de la versión digital de El Universal. Desmentimos que haya sido un militante de Antorcha quien lanzó esa bomba molotov; es más, tan es una estrategia de los perredistas para victimizarse, que se trata de un video copia, grabado con un celular, del video captado por una cámara de circuito cerrado; la calidad con que fue subido a la plataforma YouTube y a El Universal es muy baja a fin de que nadie pueda detectar el número de placa del vehículo en cuestión y, por tanto, no pueda saber quién es el dueño de la unidad. Lo que sí aseguramos es que el vehículo desde el que lanzan la bomba molotov no es de ningún militante de Antorcha, pero que utilizan las autoridades gubernamentales para descalificar a una organización social que lucha porque los morelenses tengan una mejor calidad de vida.
La prepotencia, soberbia y necedad de la alcaldesa de Totolapan para no escuchar a sus gobernados y optar por la represión para que acepten lo que ella dice, quedó demostrado por primera vez el pasado mes de octubre cuando ordenó golpear a los inconformes con la construcción de dicho mercado, agresión de la que resultaron 11 heridos. La intolerante actitud de la alcaldesa que ha generado animadversión entre los pobladores, está respaldada por el gobernador perredista de Morelos, Graco Ramírez, quien desde hace más de un año ha mostrado una actitud cerrada, golpeadora y represora en contra de los habitantes de pueblos y colonias organizados en el Movimiento Antorchista de Morelos. Dicho gobierno perredista, a decir de los morelenses, se ha convertido en el más oscuro y retrógrada que ha tenido el estado en su historia política reciente; así lo prueban las constantes represiones a organizaciones sociales y grupos no afines al gobierno graquista, que son muchos y de diferentes sectores de la sociedad, a quienes –al igual que a Antorcha- también se les han vulnerado sus derechos humanos de organización y manifestación; de atención a sus legítimas demandas y se les ha perseguido y criminalizado para acallarlos, con el fin perverso de anularlos políticamente y tener control total del estado, por la vía de la fuerza bruta, lo que ha conducido a un estado de ingobernabilidad, por lo que solicitamos a las autoridades correspondientes investiguen la administración del perredista y se tomen las medidas consecuentes para restablecer el Estado de Derecho en Morelos.

En varias ocasiones, el Movimiento Antorchista Nacional ha solicitado la intervención de la autoridad federal para frenar el abuso de poder de Graco Ramírez, quien lejos de dar solución a peticiones de obras y servicios realizadas por morelenses humildes, pretende acabar con el antorchismo morelense aplicando una política liquidacionista, como se rumora en corrillos periodísticos e instancias de gobierno. La integridad física de nuestros compañeros de Morelos está en riesgo, por lo que solicitamos al Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, y al titular de la Secretaría de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, den garantías de protección y seguridad para los líderes, militantes y simpatizantes antorchistas, así como para los pobladores de Totolapan, quienes lo único que buscan es que no se destruyan sus tradiciones y cultura.
A lo largo de sus 43 años, Antorcha siempre se ha conducido dentro del marco del derecho y su lucha ha sido pacífica, por lo que condenamos los actos violentos y represivos de cualquier índole.
Para lograr ser escuchados por la autoridad federal, el martes 30 de mayo los pobladores de Totolapan emprenderán una caminata desde la ciudad de Cuernavaca, Morelos, hacia la Secretaría de Gobernación, en donde esperan ser atendidos por su titular, pues el diálogo y la negociación están cerrados en el Estado de Morelos.

Atentamente
DIRECCIÓN NACIONAL DEL MOVIMIENTO ANTORCHISTA