24 abril, 2024
Nacionales

Consumo de fentanilo aumenta en México; más de un tercio de los estados no cuentan con equipo para su detección

Reuters.- El adolescente que llegó a la clínica de rehabilitación de drogas de José de Jesús López en Monterrey en diciembre tenía síntomas inusuales.

La familia del joven de 17 años lo había llevado al hospital unos días antes cuando tuvo problemas para respirar y luego se desmayó después de supuestamente consumir cocaína, dijo el director de la clínica. Ahora estaba sudoroso y con náuseas. Había estado vomitando y no podía dormir.

“Algo no cuadra”, pensó López, quien también es jefe de una red de centros de adicciones en Nuevo León.

Los síntomas del adolescente se parecían más a la abstinencia de opioides, a pesar de que Monterrey se encuentra a cientos de kilómetros al sureste de los pocos puntos críticos de heroína y fentanilo de México en ciudades fronterizas del noroeste como Tijuana y Nogales.

Por si acaso, López le hizo un análisis de orina que dio positivo a fentanilo.

Aunque México es un importante centro de tráfico de este potente opioide sintético, hasta ahora ha coneguido evitar una epidemia de consumo dentro de sus propias fronteras.

Pero entrevistas con más de dos docenas de investigadores en el área de drogas y funcionarios de salud, así como los datos obtenidos mediante solicitudes de acceso a información pública, revelan que el uso del estupefaciente se está extendiendo cada vez más en México, pese a que la escala del consumo se ve empañada por la falta de datos y pruebas.

El temor entre algunos investigadores y funcionarios es que el uso de la droga pueda seguir la trayectoria de la metanfetamina durante la última década, dijeron seis de las fuentes. La metanfetamina comenzó como un producto destinado a Estados Unidos, pero se transformó en un problema interno de drogas durante la última década.

La Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (Conasama) clasificó al fentanilo como una droga emergente debido al aumento en el número de consumidores que buscan tratamiento, a pesar de que los consumidores de opioides representan menos del 2% de las aproximadamente 168 mil personas que piden tratarse por drogas en 2022, el año del que se tiene datos más recientes.

“Para México el uso de fentanilo es algo que en este momento no es un problema de salud pública“, dijo Evalinda Barrón, directora general de Conasama. Aún así, “es una preocupación”, reconoció.

A diferencia de Estados Unidos, donde los potentes opioides sintéticos como el fentanilo causan decenas de miles de sobredosis mortales al año, México registró oficialmente menos de dos docenas de decesos relacionados con esas drogas en 2021, el último año del que hay datos gubernamentales disponibles.

La Secretaría de Salud, que ha reconocido públicamente lagunas en la información, no respondió a una solicitud de estadísticas más recientes. La Presidencia no contestó a preguntas para este artículo. La Secretaría de Seguridad refirió a Reuters a los comentarios públicos de la titular de esa cartera, Rosa Icela Rodríguez, sobre México trabajando con Estados Unidos y Canadá para detener el fentanilo.

México está mucho menos predispuesto que Estados Unidos a una epidemia de ese narcótico, dicen algunos funcionarios de salud y expertos, porque no tiene el mismo historial de abuso de analgésicos recetados y consumo de heroína.

Aún así, los funcionarios están haciendo sonar la alarma, incluso con una campaña de información pública en la radio, en internet y en las escuelas, advirtiendo sobre los riesgos de la droga.

El presidente Andrés Manuel López Obrador señaló en enero que aunque el consumo de fentanilo era bajo en el país, “es algo que tenemos que cuidar mucho” y apuntó que estaba buscando más información sobre su uso en diferentes estados.

En Nuevo León ha ido aumentando el número de cadáveres que dan positivo a fentanilo, según datos de la fiscalía general.

En 2013, un cadáver dio positivo por fentanilo. En 2018, fueron 47. Para 2023, 180 dieron positivo, lo que representa alrededor del 4% de las miles de autopsias que realizó la institución el año pasado.

Fuente: Latinus