28 febrero, 2024
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Viajar al espacio deja secuelas en el cuerpo humano

tripulantes de la primera misión espacial compuesta sólo por civiles, que inició su viaje ese miércoles -15 de septiembre- desde Florida (Estados Unidos) a bordo de una nave de SpaceX, se aboca en su primer día en el espacio a investigar el efecto de los vuelos orbitales en el cuerpo humano.

SpaceX, la compañía responsable de esta histórica misión que ha abierto las puertas a los viajes espaciales privados, publicó la madrugada de este jueves -16 de septiembre- en su cuenta de Twitter un breve video tomado desde la cúpula de observación de la cápsula Dragon con la Tierra de fondo.

En su misión de tres días, Isaacman, así como el ingeniero aeronáutico Chris Sembroski, la asistente médica Hayley Arceneaux y la científica y educadora Sian Proctor, llevarán a cabo «investigaciones para promover la salud humana en la Tierra y durante futuros vuelos espaciales de larga duración», señaló SpaceX.

Casi unas tres horas después de despegar la noche del miércoles desde el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral (Florida), la cápsula Dragon alcanzó una órbita circular de 585 kilómetros (unas 360 millas) de distancia de la Tierra, más que la Estación Espacial Internacional (EEI).

Los medios estadounidenses han destacado este que, además, de ser el primer vuelo espacial sin ningún astronauta a bordo, es también el primer vuelo con una piloto afroamericana (Proctor) y con la estadounidense mas joven que llega al espacio orbital: Arceneaux, de 29 años y sobreviviente de cáncer.

Los cuatro civiles recibieron entrenamiento durante seis meses sobre maniobras en gravedad cero y fueron además preparados para emergencias, ejercicios de entrada y salida de naves espaciales y trajes espaciales, así como simulaciones de misiones parciales y completas.

Inspiration4 es la cuarta misión tripulada para SpaceX, pero la primera que no transporta astronautas capacitados profesionalmente, y además tiene la meta de recaudar 200 millones de dólares para el hospital infantil de investigación St. Jude, en Memphis (Tennessee).

 

FUENTE: EL UNIVERSAL