24 junio, 2024
Nacionales

México registra 80 sismos al día, MAPA de las zonas donde más tiembla

México es un país con alta actividad sísmica, el Servicio Sismológico Nacional reporta un promedio de 80 temblores al día, pero contrario a lo que muchos piensan, no, no tiembla más en septiembre. Lo que sí sucede es que hay zonas en donde hay mayor movimiento.  Aunado a esto están los recientesterremotos que a nivel internacional han causado alerta, pues se registran en diversas partes del mundo. 

Las áreas con mayor acción en México se encuentran en la costa del pacífico, sobre todo entre Jalisco y Chiapas a lo largo de la costa, Oaxaca, Guerrero, así como en el golfo de california, porque estas se encuentran en contactos de placas tectónicas, México se encuentra ubicado en cinco: “Caribe”, “Pacífico”, “Norteamérica”, “Rivera y Cocos”.

Xyoli Pérez Campos, investigadora del departamento de sismología del instituto de geofísica de la UNAM, aseguró, en entrevista con El Heraldo Digital, que en todo el país se monitorea, aunque en ciertos perímetros se presta.

¿En el norte del país no tiembla? 

La experta expuso que en el Norte del país hay actividad, sólo que se presenta con menor frecuencia y con menor magnitud. Es posible que en el pasado hayan ocurrido, no obstante no hay registros oficiales. 

“Es una región donde es muy poco frecuente que haya sismos de magnitudes moderadas y no se diga grandes; también es cierto que es un territorio que conocemos muy poco sísmicamente. En estas zonas donde no hay contacto de placa, se presentan todavía con menos frecuencia. Entonces pueden pasar cientos de años antes de que vuelva a haber uno grande o moderado”, Xyoli Pérez Campos.

Sin embargo, esa no es razón para no estudiar los estados del norte, donde, puntualizó, debería también haber más sensores como en Guerrero y Oaxaca. 

Sismos más fuertes en México 

En México sí hemos tenido terremotos más grandes de los que hemos sentido en la historia más reciente. En un recuento realizado por Forbes en 2021 se destacan los siguientes: 

  • 8.6, el 28 de marzo de 1787, en las Costas de Oaxaca
  • 8.2, Golfo de Tehuantepec, 7 de septiembre de 2017
  • 8.1, Costas de Michoacán, 19 de septiembre de 1985
  • 7.8, Sureste de Acapulco, 27 de julio de 1957
  • 7.5, Ometepec, Guerrero, 20 de marzo de 2012
  • 7.2, Mexicali, Baja California, 4 de abril de 2010
  • 7.1, Puebla/ Morelos, 19 de septiembre de 2017
  • 7, Acambay, Estado de México, 19 de noviembre de 1912

Sobre el más fuerte y antiguo, Xyoli Pérez precisó que en aquel entonces no había instrumentos para poder medir con exactitud su magnitud, pero con otro tipo de datos se pudo determinar su naturaleza. 

“Se sabe que ocurrió a partir de datos históricos, de colección de recuentos de daños y de evidencias geológicas”, apuntó.  

¿Se pueden predecir los sismos? 

Los sismos del 19 de septiembre han hecho creer a algunas personas que tienen relación y que es un indicio de que se pueden predecir, y para sorpresa de pocos, no podrían estar más equivocados:

“Eso fue casualidad… Es como dos personas que tienen su cumpleaños el mismo día y además, resulta que viven en la misma casa. Los sismos no saben de calendario, rompen cuando les toca romper. Además, tuvieron orígenes diferentes”, aclaró.  

Entonces, la experta concluyó que no hay manera de saber cuándo ocurrirá un terremoto, pues en la actualidad no hay tecnología ni metodología, por lo que es imposible saber ¿cuándo?, ¿dónde? y ¿qué magnitud?.   

¿Temblará más fuerte en el futuro?

Una de las teorías conspirativas más recurrentes es que en el futuro los temblores tendrán mayor magnitud y serán devastadoras. Con diferencia al punto anterior, aquí la respuesta tiene sus matices. 

En primera instancia se podría decir que no, a menos no durante nuestra generación y muchas más que nos precederán, ya que los esfuerzos de las placas no cambian en el corto plazo, por lo que en muchísimos años no se verá algo así. 

Por ejemplo, señaló Xyoli, la placa de “Cocos” tuvo un rompimiento hace 12 millones de años, entonces seguramente lo que ahora conocemos como México sí experimentó un cambio en la sismicidad que presentaba.

Y qué pasa si dejamos de ver el tiempo desde la perspectiva común: “Cuando respondo esta pregunta es no, porque a nosotros no nos va a tocar. Si lo pensamos en términos de la tierra, pues tiene otra escala de tiempo y seguramente millones de años sí habrá un cambio”.

El fenómeno se podrá entender mejor en el futuro… o no 

Con el paso de los años la tecnología ha avanzado y hay nuevas formas de medir y estudiar a los movimientos tectónicos, una de las líneas más interesantes se encuentra en la fibra óptica, sí, el cableado que permite a las personas tener conexiones a Internet más estables. 

“Se puede usar como sismómetro, si yo tengo 10 kilómetros de fibra óptica es como si yo tuviera un detector cada kilómetro, incluso cada metro…. Entonces eso me permite mapear mejor el interior de la tierra… También se está empezando a estudiar cómo usarlo en monitoreo en tiempo real”, detalló. Esto también podría permitir entender lo que sucede dentro de los océanos, que por las limitaciones orográficas no se analizan con tanta facilidad. 

Fuente: El Heraldo