21 febrero, 2024
Nacionales

Las empresas mexicanas deben prepararse para el nearshoring

A pesar de la crisis económica y de la de la tasa inflacionaria, los mexicanos siempre hemos demostrado tener la mejor actitud ante la adversidad y, desde esta premisa, el espíritu emprendedor sigue adelante, con admirable adaptabilidad a las nuevas circunstancias y con ideas capitalizables que satisfacen las necesidades emergentes de sus mercados. No obstante, el sector emprendedor debe tomar consciencia de que contar con estrategias que señalen objetivos claros, además de planes concretos de acción para enfrentar los retos que encontrará en su camino de desarrollo, le permitirá lograr la permanencia. 

Según datos internacionales, como el estudio realizado por US Bank, 80% de las empresas fracasan y el principal motivo es una administración deficiente. En este sentido, la liquidez es el factor más relevante para la supervivencia de las empresas, pero pocas veces tiene la prioridad que merece en los planes de los emprendedores. En un momento de gran coyuntura como el presente, es necesario que los líderes se abran a opciones de financiamiento que les faciliten los recursos necesarios para cumplir sus compromisos de pago y dar continuidad a su operación. Bien utilizados, estos mecanismos de apoyo financiero ayudan al crecimiento y la consolidación de las empresas. 

Las compañías mexicanas que operan con solidez financiera y un flujo de efectivo saludable tienen la capacidad de abrir sus horizontes y traspasar fronteras. Anteriormente las oportunidades de participar en negocios internacionales se limitaban a tareas de importación y exportación, pero el escenario ha cambiado y ahora México destaca como un territorio propicio y privilegiado para lo que se conoce como nearshoring.  

Se trata de un modelo de operación que ya existe en el mercado global desde hace varios años, consistente en que un corporativo delega algunas fases de su proceso productivo a empresas en otros países geográficamente cercanos para tener control sobre la calidad de los insumos y ahorrar costos. El Banco de México ha propuesto al nearshoring como una opción viable para que las empresas mexicanas se integren a cadenas transnacionales de valor y, por tanto, incrementen su rentabilidad y su proyección. 

Nuestro país es altamente competitivo por su ubicación estratégica, los diversos tratados comerciales internacionales de que forma parte, su mano de obra calificada y la facilidad para el transporte de mercancías por tierra, agua y aire, entre otras ventajas. Si el sector empresarial las aprovecha de manera correcta, México podría convertirse en la fábrica del mundo. La demanda generada por el nearshoring exige que las empresas participantes tengan viabilidad económica, ya sea basada en capital propio o a través de alianzas con proveedores de financiamiento que aseguren su liquidez y su solvencia a través del tiempo. 

Con una adecuada planeación y la necesaria infraestructura, el nearshoring generará una notable derrama económica y oportunidades de desarrollo. Para que esto suceda, las empresas mexicanas deben ser capaces de cubrir las necesidades de las empresas extranjeras con altos estándares de excelencia, pues serán proveedoras del mundo. Lo anterior se traduce en formalidad, certificaciones, transparencia financiera y administrativa, capacidad técnica e instalada, optimización de procesos, gestión impecable y, en resumen, profesionalización en todos los sentidos. 

Fuente: Forbes