24 junio, 2024
Nacionales

Cresencio Sandoval, titular de Sedena, hace viajes de lujo con todo y familia

Los viajes del general Luis Cresencio Sandoval González al extranjero son poco conocidos. Lejos de los reflectores, sin alardes, los viajes del secretario de la Defensa Nacional (Sedena) son viajes de “terciopelo”, como se dice en el argot militar: en jets del Ejército, hoteles de alta gama, comidas y cenas en buenos restaurantes, viáticos en suficiencia, visitas a museos y lugares emblemáticos de las ciudades visitadas.

Pero esos gustos no los disfruta en solitario. El general Sandoval suele viajar acompañado. Varias de las plazas de los jets del Ejército mexicano son ocupadas por su esposa, su hija, su hijo (un alto funcionario federal de inteligencia), su nuera, su pequeña nieta y a veces su consuegra.

Al secretario de la Defensa Nacional lo acompaña siempre, además, una célula de al menos 10 militares que atiende sus necesidades: ayudantes de campo, asistentes para él y para su esposa, jefe de seguridad, médico, enfermera, intérprete, además de los efectivos encargados de la avanzada.

Ya lo leerán ustedes, pero nada en esos viajes recuerda al espíritu de la austeridad republicana ni la justa medianía. Exhibe, en cambio, el hinchado músculo de la influencia pública y el poder presupuestal de la Defensa Nacional.

Por Ignacio Rodríguez Reyna

La bandeja de correos institucionales del secretario de la Defensa Nacional se activó poco después de la hora de comida del 1 de diciembre de 2021. El general Luis Cresencio Sandoval González acaba de recibir el siguiente mensaje y un anexo:

La ayudantía del titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) le hacía llegar la agenda de un viaje a Nueva York y la lista de quiénes compondrían la comitiva que saldría de México en un par de días. Aunque el plan inicial era que él también viajara, su nombre ya no estaba incluido.

Había decidido no acompañar a sus familiares luego de que el gobierno de Corea del Sur canceló la reunión a la que acudirían los jefes de ejércitos en misiones de paz de la ONU debido a la nueva crisis provocada por la ola de contagios de la variante omicron de covid 19.

El plan original del general Sandoval era viajar, junto con su familia y otros jefes y asistentes militares, de México a Seúl, donde se realizaría la reunión, y luego volar de la capital coreana a Nueva York. Pero una vez que los planes se frustraron súbitamente, él decidió permanecer en el país. Su familia sí mantendría los planes y viajaría a Estados Unidos.

Así que el general recibió el correo con el anexo titulado “AGENDA NUEVA YORK 3 AL 12 DIC”, en el que se daban los pormenores de los nuevos planes.

De cinco hojas que componían el anexo, al secretario de Defensa le interesaban las tres en donde le informaban la integración de la comitiva: su esposa, su hija, su hijo, su nuera, su nieta, su consuegra, la hija de su secretario particular y dos amigas de su esposa que forman parte del voluntariado del ejército. En total, como dice el correo, “nueve invitados”.

A esa lista se sumaron una enfermera y una ayudante, ambas militares, que asistirían a la comitiva durante la estancia en Nueva York.

No eran las únicas elementos del Ejército asignadas a esa tarea. Unos días antes viajarían el teniente coronel Jiménez y el mayor Hernández para garantizar que la estancia de la familia del general transcurriera sin contratiempos.

El correo incluyó un diagrama de los asientos asignados en el vuelo de Aeroméxico AM 5278. Con la excepción de la enfermera y la ayudante, los integrantes de la familia y sus invitadas viajarían en Clase Premier.

Si el general Sandoval daba el visto bueno final, todo quedaba cerrado: la aeronave despegaría dos días después, a las 14:55 del 3 de diciembre, desde la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Lo mejor de la travesía estaba por llegar.

Esta una historia de viajes, de jets, de exclusivos hoteles, de partidos profesionales de basquet o béisbol, de paseos y cenas en Nueva York, Moscú o Florencia; jornadas de shopping de marcas en Denver o Milán.

Y en ella se cuentan con detalle, gracias a los correos filtrados por los hacktivistas del grupo Guacamaya, los viajes oficiales del general Luis Cresencio Sandoval González, secretario de la Defensa Nacional, a los que es acompañado regularmente por su familia.

Y también de los paseos privados de la familia Sandoval Medina, organizados, planificados y vigilados por personal militar en Ciudad de México, Nueva York, Roma, Santo Domingo o Colorado, por ejemplo, aun cuando el general no viaje con ellos.

Y aunque los cientos de correos electrónicos examinados por Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad en alianza con Fábrica de Periodismo proporcionan minuciosos detalles sobre los preparativos y los viajes, su revisión no permite determinar de manera fechaciente si, por ejemplo, los vuelos de la familia del general Sandoval hechos en Clase Premier a Nueva York son parte de los 3 mil 800 vuelos internacionales que la Sedena contrató con Aeroméxico en junio de 2019 por 85 millones de pesos.

La falta de información en el ejercicio del cada vez mayor presupuesto militar impide conocer más sobre estos viajes: tampoco es posible saber, por ejemplo, si los 2 millones 489 mil pesos pagados por una estancia de dos semanas en cuatro ciudades italianas, en las que el hospedaje se realizó en palacios y exclusivos hoteles, salieron de la tesorería del Ejército.

Si atendemos los preparativos y los conductos oficiales usados, es altamente probable que haya sido dinero público. O quizá no. La Secretaría de Defensa Nacional declinó comentar sobre éste y otros puntos, o responder un detallado cuestionario que se le hizo llegar para aclarar las dudas.

Regresemos al viaje prenavideño de 2021. Además del correo ya citado, en el que se daba la lista de los “invitados”, el general Sandoval había recibido otra comunicación electrónica un día antes. Ésta tenía un documento adjunto: “Agenda New York (Agregado) 30 nov. 2021 v1.pptx”.

La carátula del Power Point muestra dos círculos que albergan en el interior las banderas de México y Estados Unidos. En la base tiene un engañoso título: “Gira de trabajo en New York, EUA | Dic. 2021”. Engañoso porque sólo viajaron los invitados y los ayudantes militares. De misión oficial, ningún rastro.

Elaborado con recomendaciones del asesor militar de México en la ONU, el documento de 33 páginas detalla con minuciosidad y cuidado los horarios y las actividades que la familia Sandoval Medina y sus ordenanzas realizarían los días posteriores a su arribo.

Según la agenda, la estancia tendría de todo en los primeros tres días: visitas a museos emblemáticos, maravillas arquitectónicas de la ciudad, centros comerciales premium, hotel de muchas estrellas.

El grupo se alojaría en el Westin New York Grand Central. Y el sábado 4 de diciembre el itinerario preveía un día ajetreado: visita al edificio Hudson Yards, el Mirador Edge y la Torre Vessel. Luego, más recorridos: al Grand Terminal Central, el Bryant Park y paseo por el High Line Park, al Artechouse NYC y una visita al Starbucks Reserve Roastery New York.

Del Hudson Yards, los militares que elaboraron la agenda dicen: “Ubicado sobre las vías férreas, es un megacentro comercial, cuenta con restaurantes de chefs reconocidos, como David Chang y José Andrés, y alberga la primera tienda Neiman Marcus de la ciudad. También llaman la atención la imponente escultura New York’s Staircase (conocida como Vessel) y The Shed, un innovador centro de artes escénicas y visuales”.

Destacan las recomendaciones sobre Edge: “Es la terraza al aire libre más alta del hemisferio occidental con un diseño único. Suspendida en el aire, da la sensación de estar flotando en el cielo con vistas de 360 grados que no encontrará en ningún otro lugar. Desde el piso de cristal se pueden mirar 100 pisos para abajo, además de apreciar la ciudad por las paredes de cristal inclinadas”.

Y acerca de la Torre Vessel: “Es una estructura y punto de atracción del Plan de Desarrollo de Hudson Yards en Manhattan. La estructura, que asemeja un complejo patrón de panel de abejas, se eleva 16 pisos y consiste de 154 secciones de escaleras, 2 mil 500 peldaños, y 80 plataformas para visitantes. Es el principal punto de atracción de la plaza pública de Hudson Yards”.

Fuente: El Universal