24 junio, 2024
Política Nacional

Tras hackeo a Sedena, apuran ley de ciberseguridad en el Senado

Luego de que el Colectivo Guacamaya hackeó los correos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), conformar una ley de ciberseguridad se ha vuelto una “necesidad” para los legisladores y ahora en el Senado hay un Parlamento Abierto para conformar el proyecto de dictamen.

Además de ello, hay iniciativas sobre el tema, entre ellas del presidente de la Mesa Directiva de la Cámara alta, Alejandro Armenta.

En entrevista con Forbes México, el político parte de la bancada de Morena resaltó la importancia de que se construya dicha Ley, pues dijo que “nadie está exento de un ciberataque”, pues recordó que México es una de las principales economías del mundo que necesita un instrumento “eficaz y robusto” en materia tecnológica.

Según el Instituto Belisario Domínguez (IBD) tan solo de 2018 a 2021 se han presentado en el Senado y la Cámara de Diputados 11 iniciativas; mientras, en septiembre de este año, Alejandro Armenta presentó una propuesta en esta materia en la que propone modificar el Código Penal Federal.

La propuesta plantea que se impongan de 30 a 200 jornadas de trabajo en favor de la comunidad y de dos a seis años de prisión y multa de 100 a 400 días de salarios a quien revele algún secreto o comunicación reservada que conoce o ha recibido con motivo de su empleo, cargo o puesto sea por cualquier medio como los digitales, tecnológico y cualquier otro similar o que contenga las nuevas tecnologías de la información.

—Es necesario legislar contra los ciberdelincuentes. Sí es necesaria una ley de ciberseguridad para delimitar un marco normativo específico frente a un nuevo catálogo delictivo que tiene que ver con el ciberespacio.

Es inevitable entender que la transición tecnológica ya llegó desde la década de los 80 con la expansión de los equipos de computo, desde el desarrollo que hizo Apple, Microsoft, IBM en el mundo el proceso de aceleración de las tecnologías han permitido la conectividad y lo que antes veíamos como ciencia ficción hoy la realidad la ha rebasado, por lo que es necesario de contar con una ley de ciberseguridad.

¿Se volvió urgente a partir de la filtración que hubo de la Sedena?

—La filtración fue hace unas dos semanas, al iniciativa que presenté fue el 27 de septiembre. Nosotros la hemos venido planteando desde hace algunos meses. Es necesario entender que México al ser la economía 15 del mundo, la dinámica de interconexión está creciendo.

—Necesitamos seguridad para los ciudadanos en el ciberespacio. Nos ocupa las instituciones, pero nos ocupan los ciudadanos, porque en el Senado se legisla para los ciudadanos y se procura cuidar a las instituciones que tienen como razón la protección de los ciudadanos.

Por ejemplo, Eslovenia desarrolló su sistema de protección en el 2020, estamos en el 2022, relativamente es poco. La Unión Europea desde 2016 empieza una serie de estudios.

¿Vamos tarde para esta ley de ciberseguridad?

—Creo que estamos a tiempo. Si no nos apuramos, sí podemos quedar rezagados.

¿Se tendría que legislar también la Ley de Protección de Datos al mismo tiempo que la ley de ciberseguridad?

—Van de la mano porque sin duda tanto la Ley de Protección de Datos tiene que diferencia la vida pública de la vida privada. ¿La vida pública hasta dónde y la vida privada hasta dónde? Porque tú puedes ser objeto de un ciberataque que afecta tu reputación o yo.

¿Deben salir estas reformas antes de terminar el actual periodo ordinario?

—Deseamos que avance consistentemente. El 6 de octubre se instaló en el Congreso de la Unión una mesa de trabajo entre diputados y senadores. Lo encabeza el diputado Javier López Casarín y el senador Carlos Ramírez Marín para construir una agenda nacional de ciberseguridad. Voy a participar porque es un tema que hay acelerar.

También estamos trabajando la agenda bicameral. Hablé con Santiago Creel, para hacer un agenda que agilicen los procesos legislativos. Iniciativas que enviamos allá, que están en un proceso que no avanza, iniciativas que enviaron acá y que están en un proceso, que no avanzan. Esta ley en materia de ciberseguridad es una iniciativa que ambos tenemos y que podemos darle a celeridad.

Desde su perspectiva, ¿cuáles son los tres puntos que debe tener esta ley de ciberseguridad?

—Centro de atención, capacidad técnica para contrarrestar los ciberdelitos y establecer un catálogo claro de este tipo de actos. La ley tiene que se punitiva: debe haber sanciones severas para poder inhibir el delito. Los ciberdelincuentes debería de entrar en el catálogo de delincuentes de cuello blanco.

Un ciberdelincuente no es un halconcito que está resguardando a un huachicolero. Un ciberdelincuente es una persona que tiene conocimientos, tecnología y recursos. Los ciberdelincuentes son de cuello blanco.

Fuente: Forbes