16 junio, 2024
Tecnología

¿Cómo protegernos contra los ataques de mañana?

Cuando hablamos sobre la acelerada transformación digital que está experimentando el mundo, solemos hacerlo en torno a los increíbles beneficios que nos traerá como empresas y como sociedad. Con frecuencia se omite la conversación sobre los retos y responsabilidades que se tienen que abordar para materializarlo, especialmente en temas de amenazas cibernéticas y el gigantesco riesgo que representan, bajo la falsa y peligrosa idea de que no es un asunto relevante para todos, o que al no mencionarlo evitamos atraerlo a nuestro día a día. 

Circunstancias recientes han dejado más que claro que es imprescindible contar con una cultura de ciberseguridad que permee en todas las industrias y en las distintas áreas de nuestra vida, desde gobiernos, hasta empresas y en nuestra vida diaria.

El reciente ataque cibernético a la Secretaría de la Defensa Nacional de México ha hecho que la ciberseguridad tome el reflector en la conversación pública en las últimas semanas, y no es para menos. Para entender la gravedad de este suceso es importante dimensionar la cantidad de información que fue filtrada. En términos coloquiales, un terabyte puede almacenar aproximadamente 6.5 millones de documentos escritos, 500 horas de video en alta definición, o más de 250 mil fotografías. Multiplicando esto por seis y tomando en cuenta que la información filtrada incluía datos delicados que ponen en riesgo nuestra seguridad nacional, las consecuencias de este ataque son y seguirán siendo importantes.

En una reciente visita a México, Theresa Payton, la primera mujer CIO de la casa blanca, advirtió que México se encuentra en el top 10 de los países de mayor interés para los hackers, lo cual contrasta con la información presentada en el National Cybersecurity Index 2022, donde México ocupa la posición 84 de 160 a nivel mundial en materia de ciberseguridad, colocándonos por debajo de países como Kenia, Sri Lanka, Brasil, Chile y Nigeria.

Recientemente, México ha experimentado un aumento exponencial en delitos cibernéticos, de 300 millones en el 2019 a 120 mil millones en 2021, convirtiéndonos en el país más atacado de América Latina, según datos de la firma mexicana de ciberseguridad Silikn. Ahora mismo la pregunta no es si experimentaremos un ciberataque, sino cuándo y cómo llegará. 

Nunca había sido más fácil y barato “hackear” o ciberatacar a alguien que hoy en día. Las mismas herramientas que han permitido el crecimiento de las empresas y gobiernos, como la adopción de la nube, el 5G y la Inteligencia Artificial, están disponibles para agentes dedicados a este tipo de delitos y son cada vez más accesibles. Es más, este tipo de atacantes pueden ser contratados por cualquiera, literalmente, en una modalidad de servicio, disponibles para lo que se requiera atacar. Y aunque el grupo de “hacktivistas” que atacó recientemente al gobierno de este país sin duda es una gran operación, con la más avanzada tecnología, la realidad es que más del 70% de los ataques cibernéticos a nivel global son realizados por personas que buscan dinero, y que utilizan tácticas tan sencillas y de bajo presupuesto como el “phishing”, según datos de la consultora McKinsey.

Por ejemplo, el costo que los ciberataques representaron para las empresas en México durante 2021 fue de aproximadamente 8 mil millones de dólares, incluyendo dentro de este concepto el costo de la pérdida de clientes y ventas para las empresas, inversiones importantes para recuperar la información perdida y la implementación de estrategias que buscan solucionar el problema una vez que ya sucedió, según datos de Infosecurity Magazine. 

Estos datos de ninguna manera sugieren que nos encontramos indefensos y derrotados, sino que dejan claro que ahora más que nunca es de suma importancia crear estrategias que nos protejan hoy contra los ataques de mañana. El trabajo dentro de nuestra industria es mantener el ritmo de innovación para estar siempre un paso adelante, pero es igualmente importante crear y promover una cultura de precaución, en la que no solo los altos directivos y CIOs de la empresas y gobiernos estén informados de este peligro, sino cada colaborador dentro de las organizaciones.

El próximo gran ciberataque puede estar más cercano de lo que pensamos, y no hay manera de saber con precisión que tan grandes serán sus consecuencias, y a qué nivel nos afectarán. La ciberseguridad es un tema del que no podemos prescindir, sin importar la industria, sector o incluso el nivel de tu posición en la empresa, y es necesario que la consciencia colectiva sobre el tema crezca al mismo ritmo que lo hace nuestra digitalización. Como industria tecnológica hemos demostrado que un futuro 100% conectado y seguro es posible. Ahora es momento de no bajar la guardia y de seguir creciendo en paralelo en ambos sentidos, siempre colaborando entre nosotros como actores importantes en el ecosistema y con el fiel objetivo de enriquecer y mejorar la vida de las personas con la tecnología como principal aliada. 

Fuente: Forbes