24 junio, 2024
Tecnología

Venderán a 50 mil pesos la mejor impresora de armas

Pese a advertencias y la amenaza que representan las armas fantasma, las leyes mexicanas dejan la puerta abierta a la importación de maquinaria para su producción: la empresa Ghost Gunner venderá al público en 2,500 dólares (cerca de 50 mil pesos), la fresadora GG3-S, capaz de fabricar AR15 caseros, sin números de serie y ensamblados con kits de venta en línea.

Si bien la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos regula la fabricación y comercialización de armas convencionales, y establece penas de dos años de prisión a quien maneje fábricas de manera ilegal, nada refiere sobre el uso, la compra o venta de una impresora 3D o una maquina fresadora de escritorio para elaborar pistolas de plástico o metal.

En cuanto a la importación, apenas en junio la Secretaría de Economía actualizó las fracciones arancelarias e incluyó la partida 84.85, que cataloga la fabricación aditiva (también denominada impresión 3D), que se suma a la partida 84.57 referente a máquinas para trabajar metal, por lo que, en ambos casos, no hay restricciones para su ingreso a México.

Un AR15, listo en un día

En 2023 la tendencia fue marcada por Ghost Gunner, compañía con sede en Texas que inició la moda de las armas fantasma y que lanzó una nueva versión de su máquina automatizada CNC de escritorio para cortar metal y, de manera particular, fabricar un componente llamado receptor inferior, conocido como el cuerpo del arma que conecta su culata, cañón, cargador, entre otras partes.

Por solo 2 mil 500 dólares (48 mil 705 pesos) se puede adquirir esta máquina para modelar con metales o plásticos pistolas M1911 o componentes para rifles AR15, AR-308, AK-47, en menos de 24 horas, sin trazabilidad y sin ninguna ley que impida fabricarlo. Por 500 dólares se puede apartar.

En el texto descriptivo colocado en la página ghostgunner.net se puede leer la oferta en inglés y español:

“Permite realizar operaciones comunes de mecanizado de armas de fuego con confianza y facilidad, en la privacidad de su propio hogar.

“GG3-S elimina el material cinco veces más rápido que GG2 y la nueva construcción unibody proporciona una mayor rigidez, mejorando drásticamente la calidad de la pieza terminada”.

Esta máquina promete construir armas de mejor calidad en comparación con sus versiones anteriores, incluye un reforzamiento en su hardware y software, para un corte con mayor precisión y que no se deforme con la primera detonación.

La fresadora permite fabricar un armazón o receptor conocido como “cero por ciento”, que es una de las principales preocupaciones del gobierno estadunidense, pues de acuerdo con sus regulaciones, esta es la pieza que las convierte en armas de fuego y, como tal, es la parte controlada.

De acuerdo con la misma empresa, la producción a gran escala de la fresadora GG3-S arrancará en el primer trimestre de 2023, por lo que invita a los compradores a dar un apartado de 500 dólares (9 mil 730 pesos) y sumarse a una lista de espera. Apenas este año, el fabricante de esta máquina, Cody Wilson, declaró a la revista Forbes que vendió hasta 55 máquinas por semana el año pasado.

La GG3-S se envía por paquetería con una USB que contiene un código con cortes predefinidos, pero también se puede visitar cualquier tienda de armas en línea o alguna de las 50 distribuidoras en Estados Unidos para añadir a su carrito de compra un kit de iniciación que incluye los manuales y las piezas faltantes para fabricar un AR15 por 104 dólares (2 mil 28 pesos) o un AK47 por 266 (5 mil 188 pesos).

Sin embargo, diversas organizaciones de ciberactivistas y fanáticos defensores de las armas —Defense Distributed, Legio o Defcad— se han encargado de impulsar el uso de códigos abiertos, un especie de Linux para que cualquiera que tenga una impresora 3D o una máquina fresadora descargue su manual de manera gratuita y pueda fabricar rifles o pistolas de aluminio amparados en la Segunda Enmienda.

Fuente: Milenio